*Crónica de la Vuelta a Madrid 2006
Después del sabor agridulce de la vuelta a Extremadura llegaba a Madrid. Sabía que la primera
etapa sería importante de cara a la general, y por eso tenía que hacer una buena contrarreloj. Con ese empeño llegué a la Casa de Campo, donde era la crono. Di una primera vuelta al recorrido para observar detalles y opté por salir con un desarrollo de 54 dientes, plato grande y 50 el plato pequeño. Un buen calentamiento con progresiones en el rodillo y…. a la rapa de salida.
5…4…3…2…1… ¡fuera! Primeros metros para lanzar la bicicleta y acoplarse. Me siento y a intentar mantener una buena cadencia. En los repechos me levanto y lanzo la bici de nuevo. Después de una bajada muy bacheada empieza la subida al teleférico. Cambio de desarrollo y ahora es donde hay que exprimirse en la llegada a meta. Marco el segundo mejor crono, a 9 segundos de Sergi Escobar. Al final de la contrarreloj terminaba con el quinto mejor tiempo, a 13 segundos del ganador, Josu Agirre.
La segunda etapa, con salida y llegada en Valdelaguna, se presentaba como una buena opción para acceder al liderato. De salida en el kilómetro cero empezaban los primeros ataques, primero 3 luego 5 después 8, otros 4. ¡Van 20 corredores ya por delante y se ha metido gente para la general! Viene un repecho, habrá que intentarlo... Salto y… por fin consigo enlazar. Conmigo venía a rueda otro corredor de Orbea.
Parece que va ser la escapada buena, nos entendemos y vamos para adelante, pero no... no es así. La gente no está por la labor de que esto camine hasta meta y por detrás enlazan con nosotros otro grupo numeroso donde venía el líder de la general.
Ataques y más ataques pero sin ir a ningún sitio, hasta que a 10kms de meta se fragua la escapada definitiva de 15
corredores y conseguimos llegar con un minuto de ventaja sobre el resto. En meta entro cuarto, a cuatro segundos del ganador pero recortándole tres segundos a los demás, lo que me hace situarme ahora tercero en la general, a 10 y 6 segundos del líder y el segundo de la general respectivamente.
La tercera etapa era la llamada a ser etapa reina, con tres puertos: Morcuera, Canencia, y Cerro de San Pedro. Viendo como iba últimamente en los puertos, era mi terreno y estaba obligado a atacar. Así planteamos la carrera y así lo hicimos. La teoría era mandar gente por delante, para cuando llegase Morcuera lanzar mi ataque y que mis compañeros me ayudaran para llegar a meta y así poder asaltar el liderato y en la práctica lo hicimos igual.
En el grupo de cabeza metimos a Josu, Pedro y Sarabia. A pie de Morcuera ataqué, cogí a Sarabia y Pedro, que me hicieron un kilómetro de puerto y salté para adelante, donde iba Josu y, junto a él y otros cuatro corredores más nos fuimos en busca de la etapa y la general. Al final nos cogieron a tres kilómetros de meta. No había podido ser. Al menos quedaba la satisfacción de que habíamos hecho todo lo posible por ganar y que, al menos tenía la recompensa de que ya era el virtual ganador del maillot de la montaña.
La cuarta etapa en Humanes como era de preveer llego al sprint, sin movimientos en la
general. Todo quedaba pendiente para la última etapa, donde intentaría de nuevo el asalto a lo más alto del podium.
La quinta y última etapa salía de Colmenar de Oreja. Era la última oportunidad que teníamos para ganar la vuelta y lo intentamos. Volvimos a hacer dura la carrera desde el principio, para que el equipo del líder se desgastara lo máximo posible, y cuando se quedó sólo lanzamos un ataque Sergi Escobar y yo. Contactamos con los compañeros que iban en la fuga y…. había conseguido subir un peldaño en la general. Ya solo me quedaba desbancar a Sergi, que me sacaba 6 segundos.
A cuarenta de meta había un tercera donde lo intenté, pero sin fortuna. Como Sergi llevaba muchos compañeros de equipo en la fuga opté por intentarlo ya más cerca de meta para intentar sorprender, ya que sólo me sacaba seis segundos. Los últimos 10kms fueron un ir y venir de ataques. Al final, a 2kms de meta conseguía abrir hueco, Sergi había cedido pero entrando en el último kilómetro era cazado y ahí se acababan mis opciones de ganar la Vuelta a Madrid, donde terminaba segundo en la general y primero en la clasificación de la montaña.
Lo positivo que he sacado de aquí es que las cosas se están haciendo bien y por qué no, se puede soñar con un triunfo este año.
